Del consumo de riesgo a la dependencia alcohólica

Existe una cantidad notable de personas, en España alrededor del 15% de la población, que sin saberlo son bebedores de riesgo. Por regla general el bebedor de riesgo consume cantidades de alcohol que ponen en peligro su bienestar aunque él piensa que bebe 'lo normal'.
El problema es que existe poco conocimiento de los límites aconsejables de consumo de bebidas alcohólicas. ¿Cuáles son esos límites? Para calcularlos es útil conocer primero el concepto de Unidad de Bebida Estándar (UBE) posar link que en España lo establecimos hace ya más de 10 años en 10 gramos.
Se define el bebedor de riesgo en función de la cantidad de alcohol bebida. Un hombre que en una semana bebe mas de 280 gramos de alcohol (28 UBEs) en una semana, o que en una salida consume 60 o más gramos de alcohol (6 UBEs) es un bebedor de riesgo. En el caso de las mujeres los límites son menores porque metabolizan el alcohol con mayor dificultad, y no deben superar los 140 gramos semanales o los 50 gramos por ocasión de consumo. En la siguiente tabla están resumidos con claridad estos límites.

   

Tabla: Límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud para evitar ser bebedor de riesgo.

El bebedor de riesgo está multiplicando las probabilidades de tener algún problema relacionado con el alcohol, y sin duda el mejor consejo que se le puede dar es que reduzca cuanto antes sus consumos por debajo de los límites aconsejados.

Existen también un tipo especial de bebedores de riesgo. Son aquellas personas que consumen bebidas alcohólicas, incluso en pequeñas cantidades, en situaciones donde es peligroso (conducción de vehículos, trabajos peligrosos, etc) o bien cuando sus circunstancias personales lo contraindican: enfermedades, tratamientos farmacológicos incompatibles con el alcohol, etc.
Es importante señalar que el bebedor de riesgo no es todavía un enfermo, sino una persona con un estilo de vida perjudicial para su salud. El camino hacia la adicción lo discutimos en el siguiente apartado.

 

 

Nuevos criterios de dependencia